Bienvenido a los Servicios de Investigación y Estrategia en el ritmo acelerado de hoy.


Como la mayoría de los atletas saben, una buena percepción de la situación es fundamental para tomar decisiones ganadoras bajo presión. En esta primera parte de un blog de dos partes, exploraremos por qué nuestras ideas preconcebidas sobre la visión pueden ser ilusorias y por qué esto es importante para el rendimiento en el campo.
Gran parte del cerebro se dedica al sentido primario de la visión, que a menudo se pone a prueba al máximo bajo las exigencias de deportes como el fútbol americano, el hockey, el baloncesto y el fútbol. En un nivel fundamental, procesar escenas deportivas implica dos exigencias visuales para el cerebro: identificar objetos (dependiente del conocimiento) e identificar movimiento (posición, velocidad y trayectoria).
Percibir objetos es más difícil de lo que creemos. Esto se debe a que, sorprendentemente, nuestra visión detallada es muy limitada. La visión 20/20 solo la proporciona la fóvea , una pequeña parte del ojo dedicada a percibir detalles. Si bien los humanos tenemos un campo de visión horizontal de 210 grados, solo los 3 grados centrales de ese campo nos brindan visión detallada. Fuera de este punto focal, el resto de nuestro campo de visión es prácticamente borroso. Al explorar esta zona detallada, los centros visuales del cerebro pueden construir una percepción general de los detalles a partir de instantáneas clave de los puntos más importantes de nuestro campo de visión.
La percepción visual de que nuestra vista está llena de detalles es puramente una faceta de la percepción consciente, aunque esta noción parezca contraria a nuestra experiencia subjetiva. Esto se debe a que el cerebro es extremadamente hábil extrapolando unas pocas piezas clave de información visual para construir un modelo del mundo que nos rodea lo suficientemente preciso como para que podamos funcionar. Es como imaginar cómo se verá un rompecabezas cuando solo el 10% de las piezas están en su lugar, pero esas piezas nos dan las mejores pistas para el panorama general. En este sentido, «creer es ver».
Sin embargo, existen un par de inconvenientes. El primero es que construir tales modelos del mundo visual externo exige al cerebro una carga considerable de procesamiento perceptivo-cognitivo. En realidad, estamos prediciendo y construyendo el mundo que nos rodea tal como lo vemos, fragmento a fragmento.
El segundo inconveniente es que, para lograr esto de forma eficiente, se requiere un escaneo visual preciso. Esto se debe a que estos modelos perceptivos suelen construirse en escalas de tiempo muy cortas, por lo que los puntos de enfoque pertinentes deben escanearse con extrema rapidez (especialmente en los deportes). Para lograrlo, los globos oculares deben explorar las escenas moviéndose rápidamente de un punto a otro, una forma de cambio rápido de objetivo conocida como movimientos sacádicos. El problema es que, cuando los ojos se mueven rápidamente, la visión se vuelve tan borrosa que pierde información útil. Por esta razón, los centros visuales del cerebro se desactivan temporalmente para ahorrar recursos mentales.
Según algunas estimaciones, nuestro cerebro permanece ciego hasta un 15 % del tiempo que tenemos los ojos abiertos. No nos damos cuenta de ello porque las sacadas no se tienen en cuenta en la consciencia. Dicho esto, al mirar rápidamente de izquierda a derecha, es posible percibir un breve destello en blanco: el cerebro visual se apaga por un instante.
En lo que respecta a la visión deportiva, es fundamental comprender que a) la mayor parte de lo que vemos está borroso y b) que mover nuestro punto de enfoque de forma errática provoca momentos de ceguera. Teniendo esto en cuenta, podemos ver por qué la estrategia de búsqueda visual es increíblemente importante para la conciencia situacional en el deporte. No debería sorprender que las investigaciones en ciencias del deporte demuestren que los atletas de élite tienen estrategias de búsqueda superiores en comparación con los atletas aficionados. En las escenas caóticas y de rápido cambio de los deportes de equipo, mirar en el lugar correcto en el momento preciso es primordial.

En concreto, las investigaciones han demostrado que los expertos en diversos deportes no solo buscan con mayor precisión, sino que también realizan menos búsquedas en los puntos más informativos, además de fijarse más tiempo. Por el contrario, los principiantes están menos informados, aunque escanean más puntos.
Las técnicas efectivas de búsqueda visual utilizan el conocimiento experiencial para que el jugador pueda priorizar la información y actualizar los detalles selectivamente en tiempo real. El punto crucial es que al fijar la vista en un punto durante más tiempo, la mirada permanece fija y el campo de visión periférico puede procesarse. En este sentido, los atletas de élite pueden concentrarse en los detalles, mantener la mirada y, al mismo tiempo, prestar atención a lo que sucede en la periferia. Esta es una habilidad perceptivo-cognitiva sublime que les proporciona un sexto sentido de la conciencia.
En la segunda parte de este blog exploramos por qué la visión periférica es clave para la conciencia de la situación y analizamos métodos para entrenar esta habilidad.
Visión deportiva para la conciencia situacional - Parte 2
Y si quieres aprender más sobre la visión desde una perspectiva de optometría, aquí tienes un glosario actualizado de términos que puedes consultar.




Bienvenido a los Servicios de Investigación y Estrategia en el ritmo acelerado de hoy.

Seguir las instrucciones correctamente no siempre garantiza el resultado deseado. Este artículo muestra cómo los resultados dependen de la interpretación de las instrucciones en un contexto real.

La repetición de tareas a lo largo del tiempo genera atajos en el procesamiento cognitivo. Por consiguiente, pequeñas variaciones en dichas tareas pueden provocar errores inesperados. Este artículo destaca algunos ejemplos comunes de estas adaptaciones y cómo pequeños cambios pueden modificar la ejecución de las tareas.

Pequeños cambios en el entorno pueden transformar lo que vemos, a lo que accedemos y sobre lo que actuamos. Este artículo explica cómo incluso las diferencias más sutiles pueden alterar los procesos de toma de decisiones y provocar grandes cambios en el rendimiento.
.png)