Bienvenido a los Servicios de Investigación y Estrategia en el ritmo acelerado de hoy.


En todo el mundo, se observa un aumento alarmante y acelerado en los diagnósticos de TDAH. El TDAH es un trastorno neuroconductual que, de alguna manera, se ha convertido en una epidemia. Por ejemplo, más de uno de cada diez niños ha sido diagnosticado con este trastorno solo en Estados Unidos. Además, más de 3,5 millones de personas toman medicamentos para controlar los síntomas, desde la falta de concentración hasta la hiperactividad. Según el psicólogo Enrico Gnaulati, el TDAH es ahora tan común como el resfriado común. Entonces, ¿a qué se debe este aumento? ¿Ha habido un cambio en nuestra genética? ¿O hay algún otro factor en juego?
En las últimas décadas, se han introducido incentivos para que las escuelas estadounidenses obtengan mejores tasas de graduación y mejores resultados en los exámenes. Como resultado, estas escuelas se ven presionadas a competir por financiación. Conocidas como leyes de responsabilidad escolar, las escuelas son sancionadas por no cumplir con los objetivos y recompensadas por superarlos. En consecuencia, esto ha dado a algunas instituciones educativas un verdadero incentivo para que los niños reciban diagnóstico y tratamiento.
En toda Norteamérica, el fenómeno del "dopaje cerebral" es ahora bien conocido entre los estudiantes universitarios. Algunos padres desean fervientemente que sus hijos ingresen a Yale, Harvard o Berkeley, universidades que exigen calificaciones perfectas. Con un diagnóstico de TDAH, los estudiantes pueden solicitar adaptaciones especiales en la escuela, como más tiempo para el SAT, un examen estandarizado de admisión universitaria.
Padres, estudiantes e incluso juntas escolares reconocen los beneficios potenciales del diagnóstico. Además, muchos estudiantes no consideran que el uso de estimulantes sea hacer trampa. En un estudio de 2012, los resultados revelaron que los estudiantes universitarios varones creen que es mucho más inmoral que un atleta use esteroides que que un estudiante abuse de estimulantes recetados para obtener una buena calificación en un examen.
Otra causa importante de diagnóstico erróneo es la falta de sueño. Sorprendentemente, la falta de sueño puede causar hiperactividad e impulsividad en los niños. Además, con la presión académica adicional y las pantallas que pueblan casi todas las habitaciones, muchos niños simplemente no tienen suficiente tiempo libre. Hasta cierto punto, casi todos los niños son impulsivos, se distraen, desorganizados y tienen dificultades para seguir instrucciones.
Por eso, a veces, incluso el comportamiento infantil común se confunde con el TDAH. El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM), considerado el estándar de referencia para diagnosticar el TDAH, enumera nueve síntomas de falta de atención y nueve de hiperactividad o impulsividad. Los síntomas de falta de atención incluyen: cometer errores por descuido en las tareas escolares, distracción y dificultad para organizarse. Los síntomas de hiperactividad o impulsividad incluyen: interrumpir a los demás, trepar en momentos inapropiados y hablar en exceso. Sin embargo, todos estos síntomas pueden resultar familiares para quienes han convivido con niños. Por consiguiente, la combinación y la gravedad de estos síntomas son clave para el diagnóstico del TDAH.




Bienvenido a los Servicios de Investigación y Estrategia en el ritmo acelerado de hoy.

La recuperación cognitiva rara vez sigue un camino recto. Este artículo explica por qué el rendimiento puede disminuir temporalmente antes de mejorar a medida que el cerebro se recalibra y se estabiliza ante las cambiantes exigencias cognitivas.

La fatiga cognitiva y la lentitud mental suelen confundirse. Esta guía explica cómo la resistencia mental reducida se diferencia de un procesamiento más lento y por qué la recuperación puede afectarlos de forma distinta.

El descanso puede favorecer la recuperación cognitiva, pero la concentración no siempre se recupera de inmediato. Este artículo explica por qué los distintos sistemas cognitivos se recuperan a distintas velocidades y por qué la mejora suele ser gradual.
.png)