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Un estudio publicado recientemente por el Centro para la Salud Cerebral midió los cambios en el flujo sanguíneo cerebral y la oxigenación mediante resonancias magnéticas de adultos sanos (de alrededor de 65 años) que completaron un programa de entrenamiento cognitivo de 12 semanas. Se entrenaron en tareas diseñadas para mejorar las funciones ejecutivas de atención estratégica, razonamiento integrador e innovación. El grupo mostró mejoras en estas áreas, junto con un aumento del 7,9 % en el flujo sanguíneo cerebral. El fundador del Centro para la Salud Cerebral y líder del estudio comentó:
Podemos perder entre un 1 % y un 2 % del flujo sanguíneo cerebral global cada década, a partir de los 20 años. Ver un aumento de casi un 8 % en el flujo sanguíneo cerebral podría considerarse como recuperar décadas de salud cerebral, ya que el flujo sanguíneo está vinculado a la salud neuronal. Creemos que el entrenamiento de razonamiento desencadenó la plasticidad neuronal al activar las redes cerebrales implicadas en mantener la concentración en un objetivo

También entrenaron a un segundo grupo durante todo el programa, pero estos participantes completaron tres sesiones semanales de 60 minutos de ejercicio aeróbico en cinta de correr o bicicleta estática. Este grupo mostró una mejor memoria, junto con un mayor flujo sanguíneo cerebral, específicamente en una región del cerebro asociada con la función de la memoria, un área conocida por ser vulnerable en el envejecimiento y la demencia. Financiada por una subvención de los Institutos Nacionales de la Salud, esta investigación de alta calidad dio continuidad a ensayos clínicos previos que indicaron que el entrenamiento cognitivo podría generar beneficios en las funciones ejecutivas. Los hallazgos del estudio proporcionan información clave sobre cómo las intervenciones cognitivas no farmacológicas pueden afectar positivamente los cambios neurofisiológicos en el cerebro y de maneras pertinentes para mantener la salud en la vejez. El artículo concluyó: «Proponemos que los beneficios distintivos del entrenamiento cognitivo (TC) resultaron del aprovechamiento de la plasticidad neuronal impulsada por la experiencia». Si bien el estudio no combinó el entrenamiento cognitivo y físico como una sola intervención, sí allana el camino para la investigación en esta área.
El estudio completo se puede encontrar aquí,
http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fnhum.2016.00338/full




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