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Los mejores atletas destacan sobre los demás, y generalmente no por su estatura. Si bien el tamaño físico y la condición física son factores importantes que contribuyen al éxito deportivo, obtener una ventaja competitiva implica mucho más.
La genética, la dieta, el ejercicio y la práctica influyen en el éxito de un atleta. Sin embargo, distinguir a los aspirantes de los impostores comienza desde dentro: en el cerebro.
Aquí hay 5 formas de diferenciarse desbloqueando un rendimiento de nivel élite:
1. Presencia el presente : Es fundamental que, al asistir a los entrenamientos o incluso a las sesiones de gimnasio, hagas algo más que simplemente estar presente. Mantente atento a lo que haces y a lo que sucede a tu alrededor. Presta mucha atención a tus movimientos y a tu desempeño. Parece fácil, pero requiere consciencia y práctica.
2. Piensa por ti mismo : Aunque muchos entrenadores probablemente no estén de acuerdo, es importante que reflexiones sobre lo que haces en el campo, la cancha o donde sea que estés compitiendo. Contrario a la creencia popular, el alto rendimiento deportivo va más allá de que el entrenador piense y tú hagas lo que te diga. Piensa por ti mismo y actúa según tu criterio.
3. Entrena tu cerebro : Adquirir esa ventaja mental adicional te reportará grandes beneficios. Si bien el ejercicio físico acondiciona el cuerpo, el entrenamiento cognitivo reconfigura la mente. Integrar el entrenamiento mental en tu rutina semanal es fundamental. El uso de tácticas psicológicas como la visualización y el entrenamiento de la visión deportiva son factores clave para desarrollar y mantener la aptitud mental. Mejora tu rendimiento con estas técnicas y observa cómo tu cuerpo se adapta. Esta es un área particularmente atractiva para obtener ventaja, ya que todos tus competidores ya trabajan el cuerpo, pero muchos no se centran en el entrenamiento cognitivo específico.
4. Alimenta tu mente y tu cuerpo : una dieta equilibrada no solo alimenta el cuerpo, sino también la mente, lo que a su vez mejora el rendimiento.
5. Ejercicio : Hacer ejercicio no solo acondiciona el cuerpo mejorando la resistencia y fortaleciendo los músculos, sino que también ayuda a nutrir el cerebro. El ejercicio alimenta el cerebro bombeando sangre y oxígeno, necesarios para que funcione a su máxima capacidad.
Hubo un tiempo en que bastaba con entrenar en el gimnasio, comer bien y asistir a los entrenamientos. Hoy, sin embargo, para desarrollar tu ventaja competitiva como atleta de élite, no puedes descuidar el cerebro. Aliméntalo, entrénalo: podría ser tu boleto ganador a las grandes ligas.






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