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El invierno puede ser una época verdaderamente mágica. El frío nos invita a refugiarnos en casa, las fiestas nos animan a pasar tiempo de calidad con nuestros seres queridos y nos permiten disfrutar de dulces festivos. Al mismo tiempo, puede generar estrés, ansiedad y tristeza. Al igual que los animales, los humanos reaccionamos al cambio de estación con cambios de humor y comportamiento.
Por ejemplo, con menos luz solar y días más cortos, muchas personas tienden a comer y dormir un poco más en invierno. Si sufres de depresión invernal, ¡no te preocupes! Aquí tienes tres maneras de mejorar tu estado de ánimo y combatir la melancolía invernal:
En el mundo laboral actual, ejercitar la creatividad es cada vez más valioso. ¡ Nuevas investigaciones revelan que el trabajo creativo también nos hace sentir bien! La conexión entre las tareas creativas y la felicidad es una idea que no se había demostrado hasta ahora.
Investigadores de Nueva Zelanda y Estados Unidos descubrieron que cuando las personas realizaban pequeños períodos de trabajo creativo, sentían un mayor afecto positivo activado y florecimiento los días siguientes a completar esa actividad creativa.
En el estudio, el afecto positivo incluyó autodescriptores como: enérgico, entusiasta, emocionado (alta activación), feliz, alegre, agradable (activación media), tranquilo, satisfecho, relajado (baja activación). El florecimiento se describió como “funcionamiento óptimo acompañado de sentimientos de significado, compromiso y propósito en la vida”.
El trabajo creativo no debería sonar como una tarea más. Puede abarcar desde la escritura creativa hasta la pintura y el dibujo, la composición o interpretación musical, la fotografía y la danza, la cocina y la repostería, el tejido o la costura, la jardinería, etc.
Hygge, que se pronuncia «hue-ga», es una tradición danesa que busca alcanzar la intimidad y la felicidad en los momentos cotidianos. Aunque no tiene una traducción directa, se podría traducir como «comodidad». Se trata de crear un ambiente cálido que propicie la sensación de bienestar, felicidad, relajación y el disfrute de los pequeños placeres de la vida.
Para disfrutar del hygge, puedes acurrucarte en un jersey de lana, ver tu serie favorita de Netflix, encender muchas velas, charlar con amigos mientras comparten un vino caliente, etc. Los estudios han demostrado que, a medida que disminuye la luz solar, también lo hacen nuestros niveles de serotonina. Sin embargo, Dinamarca se encuentra entre los tres países más felices del mundo, a pesar de ser un país donde el sol suele ponerse antes de las 4 de la tarde. Enciende muchas velas y ayuda a iluminar el ambiente para aprovechar al máximo las noches oscuras.
Mantente activo durante el invierno; no dejes que las bajas temperaturas te impidan mantenerte en movimiento. Practicar algún ejercicio que disfrutes te ayudará a liberar endorfinas. Si es posible, intenta ir a un lugar soleado o planea una escapada de un día. Algunos estudios sugieren que incluso el simple hecho de planificar un viaje puede brindar beneficios para la mente y el cuerpo comparables a los del viaje en sí.
Aprovecha al máximo tu pista de esquí local: practica raquetas de nieve, trota, monta en bicicleta, construye un muñeco de nieveo haz una caminata por la nieve. Todas estas actividades son ideales para romper con el sedentarismo invernal. Recuerda que las actividades al aire libre también queman hasta un 50 % más de calorías que las de interior.
¡Ahora estás listo para desterrar la tristeza del invierno y comenzar a mejorar tu estado de ánimo!




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